Xena, Superman y el camarada del yoga: así cayó el Gobierno de centro derecha rumano

Con solo un tercio de la población adulta vacunado y las UCI colapsadas, Rumanía tendrá que enfrentarse sin Gobierno a la cuarta ola de covid y al encarecimiento repentino del nivel de vida que ha provocado el repunte del precio de la energía y las materias primas. Una moción de censura tumbó el martes el Ejecutivo minoritario de centro derecha que había de afrontar todos estos problemas, en un pleno particularmente virulento, incluso para los estándares rumanos, que dejó varios momentos estelares y surrealistas de parlamentarismo macarra.

La primera sorpresa la dieron los diputados del Partido Socialdemócrata (PSD), la formación opositora que había iniciado la moción. Sus señorías ‘pesedistas’ habían colocado en los pasillos del mastodóntico edificio construido por Ceausescu, donde tiene la sede el Parlamento rumano, un muñeco a tamaño natural de un Superman cabeza abajo y con el cráneo ensangrentado por el golpe.

Superman cabeza abajo en el Palacio del Parlamento en Bucarest. (EFE)Superman cabeza abajo en el Palacio del Parlamento en Bucarest. (EFE) Superman cabeza abajo en el Palacio del Parlamento en Bucarest. (EFE)

Un Superman ensangrentado

El muñeco representaba al primer ministro a punto de ser defenestrado, Florin Citu, que días antes había publicado una historia en Instagram donde el superhéroe aparecía haciendo de las suyas con la cara del propio Citu.

Los hábitos comunicativos del primer ministro ahora en funciones también fueron objeto de burla en el discurso del líder de la oposición y del PSD, Marcel Ciolacu. Entre grandilocuentes reproches al Gobierno por endeudar Rumanía a un ritmo endiablado (1.700 euros por segundo, según los no siempre rigurosos cálculos del PSD) mientras es incapaz de detener la espiral inflacionaria que aflige a casi toda Europa, Ciolacu hizo referencia a la tendencia de Citu de presumir de sus estudios en Estados Unidos regando sus discursos con expresiones en inglés.

“Florin Citu, has fracasado ‘big time”, le dijo con sorna y determinación Ciolacu, que probablemente usaba la frase hecha inglesa por primera vez en su vida.

Banquero de profesión, Citu presume de ser un tecnócrata eficaz ajeno al ruido y las guerras de egos. El primer ministro era considerado hasta hace poco un ‘rookie’ en política, pero ayer volvió a demostrar que ha abrazado sin remilgos el estilo fogoso y abrasivo con que se dirimen los asuntos públicos a orillas del río Dambovita.

“Hoy ha muerto la moralidad”, dijo el primer ministro desde el estrado. Ahondando en el discurso habitual del centro derecha liberal rumano, Citu identificó al PSD con el extinto régimen comunista, y responsabilizó a este partido, identificado por las clases medias con la corrupción, la demagogia y el clientelismo, del atraso de Rumanía.

Parlamentarismo macarra

Pero los ataques más violentos del ‘premier’ tuvieron como objetivo a sus antiguos aliados centristas de USR PLUS, una especie de Ciudadanos rumano que dejó al Gobierno en minoría en septiembre al considerar que Citu estaba utilizando dinero público con fines partidistas.

“Estimados rumanos, os pedimos disculpas por haber confiado en USR PLUS”, aseveró el jefe del Gobierno, llamando “traidores” a sus exsocios. “USR PLUS vota junto con el PSD, ¿se puede caer más bajo?”, remachó. Él mismo respondió enseguida a la pregunta. Sí se puede caer más bajo. ¿Cómo? Aliándose también con los «neofascistas» de AUR, el partido populista de derechas que también votó a favor de la moción para derrocarle.

Marcel Gascón. Bucarest

Más tarde, uno de los presidentes de los ‘neofascistas’, Claudiu Tarziu, contestó a Citu: “Si fuera legionario, sabes cómo respondería, ¿verdad?”, le dijo el diputado al primer ministro, en referencia a la Guardia de Hierro, también conocida como Movimiento Legionario, el partido pronazi que sembró la violencia en las calles de Rumanía en los años treinta y principios de los cuarenta.

El camarada del ‘yoga esotérico’

Como no podía ser menos que sus rivales en la Cámara, Citu tiró también de ataques personales. El más creativo se lo reservó al líder de USR PLUS, el también ex primer ministro y presidente de Renew Europe, Dacian Ciolos.

Ciolos, que es sobrino de un antiguo pez gordo de la Securitate y ha sido acusado de haber estado ligado a las Juventudes del Partido Comunista y a la antigua policía política, reconoció hace poco en un programa de televisión haber participado en una de las célebres ‘espirales’ humanas que organizaba el Movimiento de Integración Espiritual en el Absoluto.

Marcel Gascón. (Bucarest)

Fundado en 1990 por el gurú rumano y fugitivo de la Justicia Gregorian Bivolaru, el MISA es un movimiento dedicado a la promoción del yoga esotérico. Bivolaru ha estado en la lista de más buscados de la Interpol por mantener relaciones sexuales con una menor, y su imagen se asocia en Rumanía a sus supuestas orgías y a delitos de tráfico de personas y abusos sexuales que, por otra parte, nunca han sido probados.

Aprovechando todas estas circunstancias, el primer ministro Citu llamó a Ciolos durante su discurso “el camarada de la espiral”.

La princesa guerrera

A esta fiesta subida de tono de la democracia no podía faltar la parlamentaria independiente Diana Sosoaca, que fue expulsada hace unos meses por demasiado radical de las filas del partido populista de derecha AUR y es una de las puntas de lanza del movimiento antivacunas en Rumanía.

“Si usted es Superman, yo soy Xena, la princesa guerrera”, dijo a voz en grito la senadora, que tiene abierto un proceso por escrache a un equipo móvil de sanitarios que vacunaba a vecinos en un pueblo del noreste de Rumanía.

La eurodiputada Diana Sosoaca, 'Xena la princesa guerrera'. (EFE)La eurodiputada Diana Sosoaca, 'Xena la princesa guerrera'. (EFE) La eurodiputada Diana Sosoaca, ‘Xena la princesa guerrera’. (EFE)

“Solo que yo tengo más opciones de ser Xena que usted de ser Superman, porque usted necesita a tres matones para que le defiendan de las preguntas de una mujer”, agregó Sosoaca en referencia a los guardaespaldas que en más de una ocasión han protegido al primer ministro de la ira de la senadora.

Otra en tomar la palabra fue la exalcaldesa de Bucarest Gabriela Firea, del PSD, que culpó al Gobierno de la explosión de la factura de la luz y del gas y anticipó meses duros para millones de rumanos. “Este invierno será peor que en los tiempos del comunismo”, dijo Firea, en referencia a una época en que los rumanos llevaban abrigos dentro de casa porque no funcionaba la calefacción.

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