Así es el ‘reajuste’ del Brexit: soldados llevando gasolina y cerdos sacrificados en vano

Boris Johnson tenía otros planes para el congreso anual que el Partido Conservador celebra esta semana en Manchester. Después de que el año pasado el coronavirus obligara a organizarlo de manera online, esta era la primera ocasión que el ‘premier’ tenía para reunirse con las bases tras el triunfo arrollador de las generales celebradas en 2019. Ejecutado ya el Brexit y superados los peores picos de la pandemia, el objetivo era presentar los planes para la nueva ‘Global Britain’.

Pero, en su lugar, las imágenes que ilustran la gran cita son la del ejército en las calles suministrando combustible en las gasolineras ante la falta de camioneros y la de criadores de cerdos manifestándose por tener que sacrificar cientos de crías ante la falta de trabajadores en los mataderos. Por si fuera poco, Mohamed Amersi, un destacado donante del Partido Conservador, que fue clave en la campaña de liderazgo del primer ministro, protagoniza también los titulares al estar involucrado en uno de los escándalos de corrupción más grandes de Europa.

Celia Maza. Londres

Pero centrémonos en la ‘Operación Escalin’. Downing Street quería evitar a toda costa tener que recurrir a las fuerzas armadas para paliar la crisis de combustible. Sin embargo, tras diez días de pánico y violentos enfrentamientos en las largas colas que se forman en las estaciones de servicio, ha tenido que desplegar este lunes a 200 soldados para solventar los efectos del gran déficit de 100.000 transportistas. La gran mayoría de camioneros que trabajaba en el Reino Unido eran de Europa del Este, pero la pandemia y, principalmente el Brexit, han creado ahora una situación de caos.

Aunque la situación ha mejorado en Escocia y Gales, la falta de combustible sigue siendo especialmente crítica en Londres y el sureste de Inglaterra. La Asociación de Minoristas de Gasolina (PRA), que representa a casi 5.500 de las 8.000 estaciones de servicio del Reino Unido, asegura que una quinta parte de las estaciones de la capital y sus alrededores siguen aún cerradas. El 22% de los surtidores en las regiones más pobladas del Reino Unido están secos. “El combustible todavía no llega a las estaciones que más lo necesitan en Londres y el sureste. En realidad, todo tiene que ver con la población. Tenemos más de 25 millones de personas viviendo en Londres y sus alrededores”, explica Brian Madderson, presidente de la PRA.

Casi 200 soldados, incluidos 100 conductores, se han entrenado en los últimos días con empresas de transporte para aprender a llenar camiones cisterna y surtidores de gasolina. Y no se descarta que comiencen también a prestar apoyo a los supermercados, porque la crisis de camioneros también está provocando problemas de abastecimiento de alimentos. Las baldas comienzan a estar vacías y la industria advierte que la situación podría empeorar de cara a Navidades.

Liz Truss, ministra de Exteriores, asegura que Boris Johnson “no es el responsable de lo que hay o deja de haber en las tiendas”. “Vimos que durante el covid hubo enormes interrupciones en las cadenas de suministro de todo el mundo, y todavía estamos viendo las consecuencias”, argumenta.

Cierto es que la pandemia ha contribuido a la falta de mano de obra que se vive en toda Europa y en Estados Unidos. Pero, en el caso de Reino Unido, los problemas se acentúan por la salida de la UE y la nueva (y estricta) ley de inmigración con la que se ha puesto fin a la libertad de movimiento. Por mucho que el Gobierno británico quiera ahora culpar al virus de todos sus males, el Brexit tiene gran protagonismo en el caos actual.

El responsable del Tesoro, Rishi Sunak, ha recalcado por su parte que los problemas de abastecimiento, tanto de alimentos como de combustible, podrían extenderse hasta Navidades, una afirmación que el propio Johnson no ha desmentido.

“Rishi siempre tiene razón en todo lo que dice”, dijo el ‘premier´ durante la entrevista concedida a The Andrew Marr Show en BBC el domingo. El inquilino de Downing Street reconoció que la economía se enfrenta a “tensiones”, pero defendió que era el resultado de dejar el “modelo roto” que existía antes del Brexit. “Habrá un período de ajuste” —indicó— “lo que no se puede hacer es volver al modelo que tuvimos durante décadas, que básicamente permitía que los trabajos de bajos salarios y baja cualificación fueran respaldados por una inmigración incontrolada”.

EFE

“Eso llevó a que Reino Unido tuviera una productividad comparativamente muy baja, salarios muy bajos y ese no es el camino a seguir, porque deberíamos ser una economía de alta productividad y alta cualificación, eso es lo que vamos a ser”, recalcó.

En cualquier caso, la semana pasada, Johnson se vio obligado a ofrecer 10.500 visados de trabajo temporales hasta navidades: 5.000 para camioneros y 5.500 para empleados de la industria avícola. Y ahora no descarta conceder otros 1.000 visados de emergencia a carniceros extranjeros a fin de salvar la temporada navideña.Un granjero del condado inglés de Yorkshire ha tenido que sacrificar cientos de crías de cerdo al no poder llevar a los ejemplares maduros a los mataderos locales debido a la falta de personal en esas instalaciones, según informa la BBC. El granjero en cuestión, que se mantuvo en el anonimato, dijo estar “destrozado” por haber tenido que matar “cerditos perfectamente sanos y viables”.

Carlos Prieto

El presidente de la Asociación nacional del cerdo, Rob Mutimer, señala que la falta de personal en mataderos y procesadoras se ha agudizado “en las últimas tres semanas” y, dado que los productores no tienen suficiente sitio para mantener el exceso de ejemplares, no se descarta “un sacrificio masivo de animales” en los próximos días.

Según datos de la Asociación británica de procesadores de carne (BMPA, en inglés), antes de la pandemia y el Brexit, un 80% de la plantilla en dos grandes plantas procesadoras de carne en Hull, norte de Inglaterra, procedía de Europa del Este. La asociación advierte que, si el Gobierno conservador no concede visados temporales a trabajadores extranjeros —como ha hecho con los transportistas—, podría no haber suficiente oferta de productos típicos de la Navidad como pavos y jamones. Nick Allen, de la BMPA, dijo que los mataderos tienen un 15% menos de personal de lo que sería normal cara al periodo navideño, cuando de todos modos las plantillas se aumentan entre un 10 y un 15%.

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